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07, marzo
La voz de Mayka Edjo y los dedos de su acompañante al piano consiguieron derretir la nieve que caía y caía sobre el Valle. Algunos temas tranquilos y otros muy vibrantes, y un último bis donde la cantante dejó claro la potencia y sentimiento de su gran voz. Un lujo de sábado noche en el cámping y en el Valle.





